Encimeras de cocina: porcelánico, mármol o piedra. Lo que hemos elegido en nuestras reformas y por qué
Autora:
Lara Boguñá

La encimera es la superficie que más trabaja en una casa: se corta encima, se apoyan ollas calientes, se derrama aceite, vino o limón. Y a la vez es una de las piezas que más define el carácter de la cocina. Por eso la elegimos pensando en las dos cosas: cómo va a envejecer y cómo va a dialogar con el resto del espacio.
Estas son las encimeras que hemos elegido en algunas de nuestras reformas, y por qué.
Porcelánico imitación madera: Neolith Bohemme en Gràcia
En la casa adosada de Gràcia transformamos la cocina con un estilo nórdico, con el blanco y la madera como protagonistas. Para la encimera elegimos el porcelánico imitación madera Neolith Bohemme, que combina la calidez de la madera con la resistencia y la durabilidad del porcelánico: una superficie de trabajo práctica, fácil de limpiar y con un carácter estético propio, pensada para el día a día de una familia con niños.

Por qué porcelánico y no madera maciza: una encimera de madera es preciosa, pero pide mantenimiento y sufre con el agua junto al fregadero y con el calor. El porcelánico da el aspecto de la madera sin esas renuncias.
Porcelánico en tonos piedra: Neolith Shilin en Arenys de Mar
En la casa adosada de Arenys de Mar, la cocina lleva puertas enmarcadas en laca blanca, que aportan luz y amplitud. La encimera Neolith Shilin, en tonos piedra, añade un aire natural y sofisticado, en sintonía con la calma del entorno costero.

Mármol blanco y roble natural en Les Corts
En esta cocina de los años 70 en Les Corts apostamos por materiales nobles: la madera de roble natural aporta calidez y una belleza atemporal, y el mármol blanco añade un toque de lujo y luminosidad. Una iluminación LED cálida realza los dos.

Lo que conviene saber del mármol: es una piedra natural y porosa. Los ácidos (limón, vinagre, vino) pueden dejar marca y, con los años, desarrolla una pátina. Hay quien la busca y quien no la soporta: es importante saberlo antes de elegirlo.
Aspecto pétreo en beige: cuando la cocina se abre al salón
Si la cocina forma parte de la zona de día, la encimera deja de ser solo de cocina. En la reforma integral en la Sagrada Família, donde eliminamos el muro entre cocina y salón, elegimos una encimera de aspecto pétreo en tonos beige que, junto al mobiliario en acabado madera, se integra en la paleta de toda la casa. (Te contamos esa reforma en cómo abrir la cocina al salón.)

En Llavaneres seguimos la misma idea: mobiliario en acabado madera y superficies de aspecto pétreo en beige claro, equilibrando una funcionalidad sencilla con una estética serena.

Cómo elegimos la encimera
Uso intensivo, calor y manchas: porcelánico. Es muy resistente y apenas absorbe líquidos.
La calidez de la madera sin su mantenimiento: porcelánico imitación madera.
Una piedra natural que envejece con carácter: mármol, aceptando su pátina.
Cocina abierta al salón: un material y un color que dialoguen con el resto de la zona de día.
¿Y el cuarzo compacto o los ultracompactos de otras marcas? Son opciones que también valoramos con cada cliente. El cuarzo compacto resiste bien las manchas, pero tolera peor el calor directo que el porcelánico. Al final, la mejor encimera es la que encaja con cómo cocinas y con cómo quieres que se vea tu cocina dentro de diez años.
