¿Se puede hacer un segundo baño o una habitación más en un piso sin ganar metros?
Autora:
Lara Boguñá

Es una de las conversaciones que más se repiten al empezar una reforma: «nos falta una habitación» o «con un solo baño ya no llegamos». Muchas veces la primera idea es mudarse. Pero la vivienda suele tener más margen del que parece: la clave está en cómo se reparten los metros, no en cuántos hay.
Te contamos dos proyectos en los que lo conseguimos sin sumar ni un metro cuadrado: un piso de 60 m² en Alella y un piso antiguo en la Travessera de les Corts, en Barcelona.
Alella: de dos a tres habitaciones y de uno a dos baños en 60 m²
Este piso de 60 m² en Alella tenía que dar respuesta a las necesidades de una familia de cuatro personas. Tenía dos habitaciones y un solo baño. Con la redistribución pasó a tener tres habitaciones y dos baños.
El movimiento clave fue la cocina: la reubicamos para liberar espacio y mejorar la circulación de la vivienda. A partir de ahí, todo encajó:
La tercera habitación. En una vivienda de estas dimensiones cada centímetro cuenta, así que los armarios y el escritorio se diseñaron a medida.
El segundo baño. Paleta neutra y elementos minimalistas, con madera y tonos piedra para que resulte moderno y funcional.
La cocina, en su nuevo sitio. Madera clara, frentes blancos y una iluminación bajo muebles que hace el día a día más cómodo.
Alella: escritorio y armario a medida en la tercera habitación Alella: armario a medida que aprovecha cada centímetro Alella: el segundo baño
Les Corts: una cocina más pequeña para ganar dos habitaciones
En la Travessera de les Corts reformamos un piso antiguo para una pareja joven que esperaba su primer hijo. La cocina original era amplia, con espacio para mesa. La redujimos para dar lugar a dos habitaciones.
Para que la cocina no se convirtiera en un cuarto cerrado y oscuro, incorporamos un ventanal que la conecta con el comedor: deja pasar la luz natural y mantiene la sensación de apertura.

En la zona de noche hicimos lo contrario: fusionamos dos habitaciones independientes para crear una suite con vestidor y baño propio. Y reubicamos la puerta de acceso, que antes quedaba en el centro del comedor, para ganar circulación y privacidad.

Las dos operaciones parecen opuestas (dividir en un lado, unir en el otro), pero responden a la misma pregunta: qué necesita esta familia en cada parte de la casa.
Qué hay que mirar antes de añadir un baño
Un baño nuevo no se puede colocar en cualquier sitio. Antes de dibujarlo comprobamos:
Los desagües. El baño tiene que poder evacuar hacia la bajante del edificio con pendiente suficiente. Cuanto más lejos queda de ella, más complicada es la solución.
La ventilación. Si el baño no tiene ventana, necesita extracción mecánica.
Los permisos. Según el alcance de la obra hará falta un comunicado o una licencia del Ayuntamiento, y conviene revisar los estatutos de la comunidad.
Y antes de añadir una habitación
Luz y ventilación natural. Para que un espacio sea un dormitorio necesita ventana; no basta con levantar un tabique.
Superficie mínima. La normativa de habitabilidad de Cataluña fija unos metros mínimos por dormitorio.
De dónde salen los metros. En Alella salieron de reubicar la cocina; en Les Corts, de reducirla. Otras veces salen de un pasillo largo o de un salón más grande de lo que la familia necesita.
¿Merece la pena?
Cuando la alternativa es cambiar de casa, una buena redistribución suele ser la opción más sensata. Pero no todas las viviendas lo permiten. Por eso empezamos siempre igual: escuchando cómo vivís, quién duerme dónde y qué os falta, y estudiando los planos antes de prometer nada.
